Las comunidades de propietarios con instalaciones centralizadas de agua y calefacción deben adaptarse a la normativa vigente en materia de medición y reparto de consumos.

En este contexto, la actualización de contadores y repartidores de costes no es opcional, sino una obligación legal que, además, aporta importantes mejoras en eficiencia y gestión.

Por ello, en este artículo explicamos qué exige la normativa, qué plazos deben cumplirse y cómo afecta esta actualización a las comunidades y a los administradores de fincas.

Vida útil de los contadores de agua,12 años

En primer lugar, la Norma ICT/155/2020 establece que los contadores de agua fría y caliente tienen una vida útil máxima de 12 años.

Esto significa que los equipos que hayan superado ese periodo deben sustituirse. De lo contrario, mantener contadores obsoletos puede generar desviaciones en el reparto de consumos y, en consecuencia, posibles incidencias legales o reclamaciones por parte de los propietarios.

Lectura remota obligatoria antes del 1 de enero de 2027

Por otro lado, la normativa introduce la obligación de implantar sistemas de lectura en remoto antes del 1 de enero de 2027.

Real Decreto 736/2020

En concreto, este Real Decreto regula las instalaciones de calefacción central y exige la incorporación de sistemas de lectura remota dentro del plazo establecido.

Real Decreto 178/2021

Asimismo, el Real Decreto 178/2021 afecta a los contadores de agua caliente sanitaria (ACS), que también deberán disponer de lectura remota antes de esa misma fecha.

En consecuencia, todos aquellos equipos que no permitan la lectura en remoto deberán ser sustituidos para cumplir con la normativa vigente.

¿Qué supone esta actualización para las comunidades?

Más allá del cumplimiento legal, la renovación de los equipos aporta ventajas claras y tangibles.

Entre los principales beneficios destacan:

  • Eliminación de lecturas manuales y visitas a viviendas

  • Mayor transparencia en el reparto de consumos

  • Detección temprana de anomalías

  • Reducción de incidencias

  • Mayor eficiencia energética

  • Ahorro económico a medio y largo plazo

En definitiva, se trata de una adaptación obligatoria que, además de garantizar el cumplimiento normativo, mejora la gestión global de la comunidad.

Impacto para los administradores de fincas

Desde la perspectiva del administrador, esta actualización supone una mejora significativa en los procesos internos, concretamente, permite disponer de procesos de liquidación más ágiles, información mensual detallada y un mayor control y trazabilidad de los consumos. De este modo, se reducen reclamaciones y se optimiza la gestión administrativa.

Una solución integral con experiencia

Por todo lo anterior, contar con un proveedor especializado resulta clave para afrontar esta transición con garantías.

En Ullastres, con más de 112 años de experiencia, ofrecemos una solución integral que simplifica la gestión y garantiza el cumplimiento normativo.

Nuestro objetivo es facilitar la adaptación legal, reducir incidencias, aportar transparencia en la gestión de consumos y, en última instancia, mejorar la eficiencia energética de las comunidades.